POSADAS NAVIDEÑAS
Las Posadas navideñas son una tradición
religiosa que se
celebra con gran entusiasmo.
¿Qué son las Posadas navideñas?
La costumbre de celebrar las
Posadas navideñas se remonta a los primeros misioneros venidos de España a
México-Tenochtitlán, grandes evangelizadores como lo fueron los padres
agustinos, franciscanos,
dominicos,
y posteriormente los jesuitas.
Las Posadas navideñas las inventaron los
agustinos. Para poder evangelizar, transformaron las
fiestas prehispánicas en fiestas cristianas, como las Posadas navideñas.
Uno de los lugares en donde se
establecieron estos misioneros fue el pequeño pueblo de San Agustín Acolman,
situado a unos kilómetros al noroeste de la Ciudad de México, camino a las
pirámides de Teotihuacán. En ese lugar se originó la práctica de las Posadas
navideñas a finales del siglo XVI.
Origen de las Posadas navideñas
¿Cómo eran las fiestas prehispánicas que fueron sustituidas
por las Posadas navideñas?
En
el mes de diciembre, nuestros antiguos mexicanos celebraban las fiestas en
honor de Huitzilopochtli; se realizaban durante el mes llamado
“Panquetzaliztli”, que quiere decir “Levantamiento de banderas”.
Durante
esos 20 días -que iniciaban del 6 de diciembre y terminaban el 26 del mismo
mes-, se hacía solemnes fiestas, precedidas de cuatro días de ayuno, en que se
coronaba al dios Huitzilopochtli y ponían pequeñas banderas en los árboles
frutales.
Sobre
el gran templo se izaba el estandarte del dios Huitzilopochtli, cuyo culto era
impresionante.
Con
la llegada del solsticio de invierno el pueblo se congregaba en los patios de
los templos iluminados por enormes fogatas, atizadas a veces con maderas
perfumadas.
Durante
el 24 de diciembre por la noche, y al día siguiente, 25 de diciembre, había
fiestas en todas las casas, donde se obsequiaban los invitados una suculenta
comida y unas estatuas pequeñas (o ídolos chicos) hechos con pasta comestible.
Esta
pasta era preparada con maíz azul, tostado y molido, mezclado con miel negra de
maguey.
¿Desde cuándo se realizan las Posadas
navideñas?
Los misioneros que vivían en México-Tenochtitlán
aprovecharon la coincidencia de fechas, introdujeron la celebración del
Nacimiento de Cristo, el hijo de Dios, en lugar del dios llamado
Huitzilopochtli. Y en lugar de poner banderas o estandartes de Huitzilopochtli,
colocaban algunos estandartes de la fe cristiana, que empezaba a tomar conciencia
entre ellos.
En lugar de celebrar los días de las
fiestas prehispánicas, introdujeron el novenario de José y María; es decir,
utilizaron para esto la representación del peregrinar de José y María, de
Nazaret a Belén, para
cumplir con el deber de empadronarse, ordenado por el emperador romano César
Augusto.
¿Qué se necesita para hacer
una posada navideña?
De los atrios y patios de las
iglesias y conventos, pasaron las posadas navideñas a los barrios y
vecindades, en donde se añadió el famoso ponche, bebida típica navideña hecha
de frutas.
Con el correr del tiempo,
las posadas navideñas se hicieron costumbre de la vida familiar, en
donde cobraron un tinte muy particular.
Muy típicas eran las que se
organizaban en los barrios con la cooperación de todos los vecinos, que
espontáneamente se repartían los gastos para el adorno del patio con festones,
luces y farolitos de papel, la hechura de la piñata, la compra de dulces, de la
fruta y de la cena. El objetivo era que todos los asistentes celebraran con
alegría las Posadas navideñas.
Por ello, el festejo se
hace después de rezar el rosario, y cantar la letanía en procesión por la casa, con los peregrinos
por delante.
Se pide Posada con antiguos
villancicos que se aprecian como un recuerdo de otros tiempos. Las posadas
navideñas son esperadas con ilusión, y en ellas es común que haya
silbatos, luces de bengala, el baile y el ponche con “piquete”.
Posadas navideñas: una
alegre tradición
Como podemos observar,
las posadas navideñas son un medio para preparar con alegría y
oración nuestro corazón para la venida de Jesucristo y para recordar y
vivir los momentos que pasaron José y María antes del Nacimiento de Jesús.

